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domingo, 12 de octubre de 2014

Bandipur

redacción: Remei
fotografías: Remei y Salva
Llegamos a Bandipur, después del trayecto Pokhara-Bandipur, del que os pusimos algunas fotos en el post anterior. Allí sentimos la magia nocturna de esta ciudad llena de historia y de encanto. Es originariamente una población en la que vivía el grupo étnico Magar, a inicios del siglo XIX, pero ahora conviven allí distintos grupos, como Newaris o Gurungs. Tengo que reconocer que en Bandipur nos limitamos a ver, simplemente a ver, y a participar como extranjeros de la ciudad, pero no nos integramos en el sentido pleno de la palabra. Todavía estábamos en la parte más de conocimiento del país de nuestro viaje en Nepal.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Estar en Casa

(redacción: Salva; fotografía: Salva y Remei)
Verás, lo pensé anoche. Me dije, bueno, esto de viajar y ver cosas está muy bien, pero lo divertido es haber estado. Ya sabes, pegar las fotos en un álbum y recordar cosas (...). Sí. Lo importante de tener muchas cosas que recordar es ir a algún sitio a recordarlas, ¿comprendes? Tienes que detenerte. No has estado en ninguna parte hasta que no vuelves a casa.
(Terry Pratchett, La luz fantástica)


Y es que, para que un viaje sea un viaje, necesita de un retorno. La parte más corta de los relatos, como si coger cuatro aviones en 32 horas, con diarrea y todo el agotamiento de tres meses, no fuera una experiencia que explicar, solo un trámite que pasar. Como si los recuerdos con los bordes difuminados no fueran parte del mismo viaje; ese concordar y recordar cada detalle de la experiencia, adornado de frases como “¿Te acuerdas?” o “¡Menudo viaje! ¡Tres meses!”. Vivir de una manera diferente no tiene sentido si no se compara con otra. Volver es parte del viaje, volver a casa. A lo que cada uno quiere llamar Casa.
Sin esa Casa, nada tendría sentido. ¿Para que aguantar el frío de la mañana adentrándose en la selva? ¿Qué necesidad hay de ver un mar de nubes, con montañas que sobresalen como islas? ¿Qué importancia tendrá quedarse mirando una estatua de algún Buddha del siglo IX? ¿Por qué recorrer un puente colgante, suspendido sobre un río lleno de basura? ¿Por qué dormir en un suelo de aeropuerto que finge ser desierto?
Supongamos que la respuesta a todas las preguntas no es solo por el mero hecho de vivirlas (que no es poco). Es también para volver a Casa.