domingo, 11 de enero de 2015

Fotografiando un voluntariado en Nepal (II): el barrio de Imadol, primeros días del voluntariado


redacción: Remei
fotografía: Salva y Remei
No era un barrio especial. El barrio de Imadol es un barrio cualquiera del distrito de Patan, también conocido como Lalitpur. No está en la capital, ni tampoco en el centro de una de las tres ciudades del Valle de Kathmandú, aunque sí cerca del de Patan, al que pertenece. Para llegar a la zona de Imadol a la que íbamos hay que bajarse del autobús o tuk-tuk en Balkumari y se para uno, si consigue uno espabilar y darse cuenta bien de donde vive a través de retener carteles y fachadas, en una carretera polvorienta, la Ring-Road, que rodea la ciudad de Kathmandú y sus alrededores y en la que es inaguantable el olor, la contaminación y la cantidad de coches y alboroto. Allí, a este Imadol fuimos a parar allí una noche, a las 19:00, con la mujer de la ONG con la que colaboraríamos, sin saber bien bien dónde estábamos exactamente. Lo cierto es que Imadol no es estrictamente un barrio, sino un village development commitee. 

Después de llegar de hacer noche en Bandipur después de unos días en Pokhara y de restablecernos unos días en el hostal Shree Lal Inn de Kathmandú, donde ya habíamos estado cuando llegamos, cogimos un tuk-tuk con ella y nos acogió en su casa, donde estuvimos dos o tres días en su casa. El alojamiento donde estaríamos los dos meses siguientes no estaba claro y las posibilidades iban oscilando de una a otra. Además, nos encontrábamos bastante indispuestos y fue una semana durísima físicamente para empezar el voluntariado, pero sacamos las fuerzas de donde pudimos. 


Al cabo de esos tres días, nos cogimos un tuk-tuk con ella y fuimos a parar a este barrio, el barrio de Imadol, con nuestras mochilas de 3 meses. Cuando llegamos, estaba todo oscuro, no hacíamos más que andar detrás de ella por una cuesta de arenilla. Pasamos por delante de la casa de acogida, donde los niños nos saludaron desde la ventana, y llegamos a la habitación en la que dormiríamos. Todo estaba oscuro (estábamos dentro de las horas sin luz del barrio). Todo estaba en calma. Habían dispuesto unos colchones en la habitación, que estaba en una planta baja, y había un par de estantes de madre en un hueco de la pared para guardar las cosas. También nos habían puesto cortinas. Fue una noche extraña: nuestro primer día en aquella habitación, completamente expectantes por saber cómo sería el día siguiente. 
Creo que fue al siguiente día, no sé si antes o después de ir a la casa de acogida (supongo que después), que nos movimos un poco por Imadol, buscando manzanas y explorando un poco.
En la entrada de la habitación

Porche al lado de la habitación




Caminamos un poco por las inmediaciones. Con la luz del día, el barrio lucía distinto.

Casa de acogida
Enseguida llegamos a una carretera que todavía no sabíamos que siguiéndola llegábamos directamente a Patan. Por primera vez, absolutamente sin mapa, sin la oscuridad de la noche. Caminamos un poco hasta llegar a un lugar donde vendían frutas y verduras y entre el diccionario y el inglés nos lo montamos para conseguir unas manzanas, que recuerdo se llamaban syau.













Sí, el barrio de Imadol era un barrio cualquiera de Nepal. Podría haber sido el barrio de otra ciudad, de otra zona o incluso un barrio en otro país. Pero fue el barrio al que fuimos a parar. Fue el barrio que fuimos conociendo poco a poco, donde compramos tantas veces, donde saludamos tantas veces, donde pagamos el alquiler sin usar gota de inglés, donde lavamos a mano tantas veces la ropa y la tendimos, donde pedimos un cubo donde lavarla también sin gota de inglés pero con un diccionario, donde aprendimos a disculparnos por pagar con un pequeño retraso el alquiler por un malentendido en los días, donde voluntariamos durante dos meses en la casa de acogida, donde caminamos muchas veces al lado de los niños por las mañanas hasta la escuela, donde tomamos tantos cafés, tés y comimos samosas, el barrio del que nos despedimos, un día, con nostalgia y memoria.

No hay comentarios:

Publicar un comentario